Cinco procesos que se pueden automatizar en casi cualquier pyme
La automatización suena a gran proyecto. Pero a menudo son unos pocos procesos cotidianos los que se comen horas cada semana. Estos cinco los encontramos en casi todas las pymes.
1. Clasificar el correo entrante
Hoy: alguien lee cada correo, decide quién se encarga y lo reenvía.
Automatizado: la IA reconoce si se trata de una solicitud, una factura, una reclamación o publicidad, y coloca el mensaje en el lugar adecuado. Lo urgente se marca y las preguntas habituales reciben un borrador de respuesta.
A tener en cuenta: empiece con pocas categorías claras y, durante las primeras semanas, haga que una persona revise la clasificación.
2. Llevar los comprobantes a la contabilidad
Hoy: las facturas llegan por correo, se imprimen o se descargan, se les cambia el nombre y se registran a mano.
Automatizado: los comprobantes se recogen del buzón, se leen, se nombran con criterio, se archivan y se pasan al programa de contabilidad. Muchas soluciones suizas, como bexio, ya ofrecen interfaces para ello.
A tener en cuenta: un único canal de entrada, por ejemplo una dirección propia para facturas, hace la automatización mucho más fiable.
3. De la solicitud al presupuesto
Hoy: llega una solicitud, se teclean los datos, se copia un presupuesto antiguo y se adapta.
Automatizado: la solicitud crea una ficha de cliente y un borrador de presupuesto con sus plantillas y precios. Usted revisa, ajusta y envía.
A tener en cuenta: un buen formulario de solicitud en el sitio web, que pida de entrada los datos más importantes, es lo que más tiempo ahorra después.
4. Concertar citas
Hoy: tres correos de ida y vuelta hasta encontrar una fecha. Luego se anota a mano en el calendario.
Automatizado: sus clientes eligen online un hueco libre y reciben una confirmación y un recordatorio. Su calendario se actualiza automáticamente.
A tener en cuenta: fije tiempos de margen y muestre solo las franjas horarias que de verdad quiera ofrecer.
5. Hacer seguimiento de los presupuestos
Hoy: los presupuestos se envían y, con el ajetreo diario, se pierde de vista quién no ha contestado todavía.
Automatizado: si un presupuesto queda unos días sin respuesta, usted recibe un recordatorio o la clienta recibe un mensaje de seguimiento amable y personal.
A tener en cuenta: un único seguimiento en el momento oportuno funciona. Tres recordatorios automáticos resultan insistentes.
¿Por dónde empezar?
Elija el proceso más frecuente y que más se rige por reglas fijas. Ahí es donde antes se nota el beneficio. Una referencia aproximada: lo que cuesta varias horas cada semana y siempre se desarrolla de forma parecida casi siempre compensa.
Puede calcular a grandes rasgos lo que supone en su caso con nuestra calculadora de ahorro.